3.6. Garantizar la educación inclusiva para todos los alumnos

La educación inclusiva es crucial en la EFP si queremos ofrecer igualdad de oportunidades y apoyo a todos los estudiantes, incluidos los que arrastran experiencias y bagajes negativos. Si tomamos conciencia de sus necesidades particulares y fomentamos un ambiente positivo y empático, podremos ayudarles a prosperar en su itinerario educativo.

Para garantizar una educación integradora es necesario establecer un entorno seguro y libre de prejuicios que fomente una cultura de respeto, empatía y comprensión y en el que los alumnos se sientan seguros para expresarse sin miedo a ser juzgados o discriminados. El personal educativo debe fomentar el diálogo abierto y la escucha activa si espera crear y mantener un entorno inclusivo en el aula. Esto requiere que el personal educativo desarrolle continuamente sus capacidades de sensibilidad y concienciación. Por eso, los autores del manual S.C.R.E.A.M animan a los proveedores de EFP a ofrecer oportunidades de formación y desarrollo profesional a los educadores y al personal para mejorar su comprensión de los diversos orígenes y experiencias de los alumnos.

Para poder ofrecer una educación integradora, los proveedores de FP deben centrarse en los programas de apoyo entre iguales y fomentarlos, de modo que los estudiantes puedan conectar con compañeros que tengan experiencias similares y aprender de ellos. Una forma de hacerlo es establecer iniciativas de tutoría que emparejen a estudiantes o antiguos alumnos experimentados con aquellos que puedan tener dificultades, proporcionándoles orientación, ánimo y un sentimiento de pertenencia.